lunes, 3 de agosto de 2009

POST NUMERO 100: Diálogos para el recuerdo: El caso Thomas Crown

1968, Policíaco. Dir: Norman Jewison. Guión: Alan Trustman. Música: Michael Legrand. Int: Steve McQueen, Faye Dunaway, Paul Burke.


Era el año 1968 cuando Norman Jewison se puso tras las cámaras para dirigir a Steve McQueen y a Faye Dunaway en un genial thriller sobre policías y ladrones.

La historia es la de un millonario excéntrico que, haciendo alarde de su ingenio y su inteligencia, realizará un atraco perfecto, sin dejar ninguna pista tras él, y que le permitirá hacerse con la suculenta cifra, nada más y nada menos, que de 2 millones y medio de dólares. Ante la imposibilidad de la policía de hacer nada para cazarlo, la compañía de seguros del banco contratará a una investigadora privada, que por medio de su intuición y su astucia intentará darle caza al ambicioso atracador

Esta obra, pasaría a la historia como uno de los mejores films dentro de su género por distintos motivos.

Entre ellos podríamos destacar el de reunir en la gran pantalla a la pareja de actores. Entre ellos dos, se dio una excelente química, logrando convertirlos en amantes y rivales al mismo tiempo de una manera totalmente creíble.

Otro aspecto a destacar sería la creación técnica. Norman Jewison hizo alarde de su innovación y logró introducir en el montaje final un producto en el que podemos ver pantallas partidas, colores difuminados y planos fascinantes hasta el máximo extremo. Ejemplo de ello son la partida de polo y el beso entre los enamorados rodado por medio de un travelling, e imitado hasta la saciedad en numerosos casos a lo largo de la historia del cine.

En este film, psicodelia y pop se unen y se elevan a su máxima potencia, dando un ejemplo de creatividad arriesgada que se aprovecha a lo largo de toda la cinta, sin que esto se imponga como un impedimento a la hora de narrar la genial historia.

Para terminar, desatacar los detalles, como los trajes de Crown con un valor de más de 350 dólares y su reloj, que alcanzaba los 2250; el amplio vestuario de la señorita Anderson, que si contamos la toalla de la sauna, aparece en la película con 30 modelos diferentes de ropa; la banda sonora del profesional del jazz Michael Legrand; las escenas de acción y de conducción de vehículos, que fueron rodadas por el propio McQueen, conocido es su amor por la velocidad..., y así un extenso etcétera, que nos permitiría extendernos hablando del film todo lo que quisiéramos. Pero no será el caso, os dejaremos por el contrario con uno de sus momentos más interesantes. Sin más, quedaos con Vicky Anderson y con Thomas Crown…

jueves, 30 de julio de 2009

Penja els guants, Butxana

1985, Policíac. Autor: Ferran Torrent.

Aquesta història ens conta la segona aventura del detectiu valencià Toni Butxana, creat per la mà de Ferran Torrent en la novel·la No emprenyeu el comissari! En aquest cas, Butxana serà requerit per un empresari per a què busque la seua filla Sara que ha desaparegut. Des d’un principi, a Butxana no li ol bé el cas, que anirà complicant-se notablement a mesura que avance la narració de la història.

D’altra banda, tenim l’aparició d’un nou personatge: Hector “Copes” Barrera, ex-boxejador (la millor esquerra d’Europa) i ara reporter d’un diari, començarà a investigar un assassinat al port, que el portarà a descobrir una xarxa de narcotraficants encoberta darrere d’una empresa de distribució de carn. Acompanyat pel seu fotògraf Trilita, ambdós recorreran la ciutat de valència i els seus voltants fins que el cas acabe fonent-se amb el de Butxana.

Tornarem a veure a la Colometa, al Penjoll i descobrirem nous personatges genials, com el barber de Butxana Pepe el Gepa i el seu company el Carassa, més conegut com ràdio Marxalenes o agència EFE. També tindrem contacte amb el comissari Garcia i amb el sotscomissari Tordera, tan subtils com sempre.

En fi, una altra mostra de novel·la policíaca de la nostra terra, que sino millora, com a mínim iguala la seua antecessora, i que tindrà com a obra posterior Un negre amb un saxo, de la qual es va arribar a fer una adaptació a la gran pantalla de la mà del director català Francesc Bellmunt.


miércoles, 29 de julio de 2009

Serpico

1973, Policiaco. Dir: Sidney Lumet. Guión: Peter Maas, Waldo Salk. Música: Mikis Theodorakis Int: Al Pacino, John Randolph, Jack Keohe.

La historia de Frank Serpico, nos cuenta el vía crucis particular de un policía honrado dentro de un Departamento corrupto de los pies a la cabeza. Desde el día de su graduación, el agente irá pasando por los diferentes distritos del Bronx y por los de Manhattan encontrando numerosas trabas para conseguir su objetivo profesional: convertirse en detective. Todos sus compañeros se pondrán contra él a causa de su rechazo a los sobres de dinero. Dinero conseguido por medio de la extorsión y del chantaje que reafirma el salario policial permitiendo a los agentes tener una vida de lujos sin ningún tipo de aprieto. La historia irá evolucionando hasta el punto en que Serpico no podrá soportar más y se dispondrá a denunciar a sus compañeros, en primer lugar dentro del cuerpo y más adelante en las altas esferas del gobierno de la ciudad de Nueva York. Todo será en vano, ya que nadie quiere enfrentarse a un cuerpo como el de la policía.

Ésta no es la primera cinta que trata el tema de la corrupción policial. El año pasado pudimos ver en la gran pantalla Dueños de la calle, una cinta cuya guión escribió James Ellroy, autor que ha tratado este tema en gran parte de sus obras, como LA Confidencial o La Dalia negra. También era un tema que aparecía en una sublínea argumental en American Gangster, la historia de Frank Lucas, que Riddley Scott contó en la gran pantalla hace poco tiempo.

El director de la película es el genial Sidney Lumet, que cuenta en su carrera con obras tan conocidas como 12 hombres sin piedad, Network, un mundo implacable, Veredicto final o la más reciente Antes que el diablo sepa que has muerto. Con Serpico le dio su primer papel protagonista a Al Pacino, uno de los mejores actores de los años 80 y 90 con películas como La trilogía de El Padrino, Tarde de perros o Esencia de mujer, por la que obtuvo un Oscar, y que sin embargo y por desgracia, ahora pasa por horas bajas, ya que en sus últimas cintas como 88 minutos o Asesinato justo, se ha convertido en una caricatura de lo que fue hace unos años.

Una cinta que trata un tema totalmente real, que aun hoy en día sigue totalmente vivo. No hay que pensar más allá de los incidentes de la comisaria de Coslada. Asuntos que llevados a la gran pantalla podrían dar lugar a una cinta de este estilo más cercana a nuestra sociedad, y que parece imposible que aun hoy en día, en pleno siglo XXI se sigan produciendo ante la nula reacción de nuestros gobernantes.

miércoles, 15 de julio de 2009

Rajastán

2009. Aventura. Guión y dibujos: Jordi Peidro.


Rajastán es la nueva historia larga de Jordi Peidro. En ella el creador de Melchor Mombo, nos narra el viaje que realiza Victor Vega: un hombre desengañado con su vida cotidiana, que rompe con ella huyendo en primer lugar hacia Portugal y más tarde a la India, en busca de un misterioso amigo, Gaspar Paradigma.

En esta particular odisea, Victor descubrirá costumbres del país, conocerá distintos personajes (turistas, negociantes,…), pasará momentos tristes y desesperados, e incluso tendrá tiempo para algunas pinceladas de amor. Pero donde más profundizará será en su propio yo, que acabará descubriendo su amor por la vida y por la honestidad.

En el cómic, se ven experiencias del propio autor en sus viajes, quizás influenciado por el genio Hugo Pratt y su magnífico personaje Corto Maltés, y también descubrimos un trasfondo de la obra de Joseph Conrad, Corazón de tinieblas, que ya en su día fue trasladada a la gran pantalla por Francis Ford Coppola en Apocalipsis Now.

Quizás podríamos echarle en cara una falta de argumento de cara a la historia, ya que ésta, simplemente se centra en esa búsqueda del personaje de Paradigma, dejando para una lectura más personal la propia búsqueda interior del personaje. Quizás en esto influya el solitario viaje de Vega y la escasa aportación de los personajes secundarios, ya sea por su distinto idioma o por su breve participación en la obra.

Cabe destacar la importante función del color en la obra de un autor que nos tiene acostumbrados al blanco y negro, logrando que diferenciemos claramente los distintos parajes de la India, en su interior, frente a los escenarios ubicados en otros países como es el caso de Portugal.

En conclusión, una obra realmente interesante, que deja entrever, aunque no en su totalidad, el talento de este autor.