viernes, 6 de junio de 2008

Buenas noches y buena suerte ...o cuando la tele aun no era tonta.

2005, Drama. Dir: George Clooney. Guión: George Clooney y Grant Heslov. Música: Dianne Reeves. Int: David Strathairn, George Clooney, Robert Downey Jr., Patricia Clarckson.

La historia que nos cuenta George Clooney en su segundo proyecto cinematográfico tras las cámaras es verdaderamente interesante, y si nos zambullimos en ella nos hará reflexionar profundamente en temas de rabiosa actualidad desde una óptica del pasado.
Buenas noches y buena suerte, nos cuenta los problemas del presentador Edward Murrow (David Strathairn), del productor Fred Friendly (George Clooney) y de la redacción de un programa de televisión de la CBS en la postguerra en norteamericana. Concretamente, dentro del Macarthismo y de la caza de brujas. Esta fue una época en la que la guerra fría entre EEUU y la URSS estaba en pleno apogeo, y los norteamericanos veían comunistas por todas partes. El senador Joe Macarthy empezó una cruzada contra estos, y los atacó tan severamente que incluso la gente que podía tener relación con alguien del partido comunista podía verse perseguida y juzgada por ello.
SPOILER. La película nos narra como desde el programa televisivo deciden denunciar al ejército del aire por expulsar de sus filas a un hombre por que su padre y su hermana tiene supuestamente relaciones con los comunistas. Esto provocará un enfrentamiento de Murrow con el senador Macarthy, que les llevará incluso a hacer dos programas en los que se enfrentarán entre ellos. Al final, conseguirán que el senado estudie el caso de MaCarthy, ¿pero a que precio? Pedrán al patrocinador de su programa, que se verá relegado a un horario de menor audiencia, y uno de sus compañeros se suicidará al no poder soportar las críticas que recibe de otros medios de comunicación, porque se supone que tiene relación con el comunismo. Fin de SPOILER.
La película es muy interesante, dado que la recreación de la época es verdaderamente atractiva (está rodada en blanco y negro). Además, la interpretación de los actores es muy interesante. Y esta se conjuga con imágenes reales del senador McCarthy, lo cual le da al film un toque de documental y lo impregan de realidad. Pero lo que me gustaría resaltar a parte de esto, es el dilema que me parece que Clooney quiere transmitir en su film: ¿Le interesa a la gente que en televisión se traten temas trascendentales, o por el contrario solo quieren la televisión como un medio de entretenimiento o distracción? No se que opináis, pero a mi es algo que me hace pensar. Ahora mismo me gustaría tener ante mí un EGM para poder ver cuales son los programas más vistos a lo largo de la semana. Me imagino, que a parte del deporte, la gente verá serie de televisión como Yo soy Bea o Escenas de matrimonio, pero fuera de esto, ¿qué más ve la gente? ¿Programas que a veces introducen algo de crítica social, mezclados con mucho humor del estilo Caiga quien caiga o Buenafuente? No lo sé.
En fin, desde aquí abro el debate para ver que pensáis. ¿Qué se ve en la tele? ¿Qué veis vosotros? Y sobretodo, ¿creéis que una televisión con programas sociales y críticos, que nos presenten una realidad si censura, es posible? A ver que sale...

jueves, 5 de junio de 2008

Diálogos para el recuerdo: Plumas de caballo

Comedia. 1932. Dir: Norman Z. McLeod. Guión: Bert Kalmar y Harry Ruby. Música: John Leipold. Int: Groucho, Chico, Harpo y Zeppo Marx, Thelma Todd y David Landau.

Dado que la temática de nuestro programa de hoy ha sido básicamente la comedia y el humor, he considerado interesante acercarme a los hermanos Marx, unos de los cómicos más grandes de la historia del celuloide y de los más incomprendidos.
La historia de Plumas de Caballo nos cuenta como el profesor Wasstag, a su regreso a la Universidad de Huxley se olvida de los aspectos académicos y se empeña en conseguir que el equipo de rugby de la facultad venza a sus rivales de Darwin.
El director del film es Norman Z. McLeod, un director, que ya había trabajado con el trio de humoristas en Pistoleros de agua dulce, y que dedicaría la mayor parte de su carrera a la dirección de los más diversos géneros como en La via láctea, en Rostro pálido o incluso en una particular versión de Alicia en el país de las maravillas, con guión nada más y nada menos que del genial Jospeh L. Manquievitz.
La interpretación por parte de Groucho, Chico, Harpo (y en este caso Zeppo) es desternillante. Se trata de uno de sus films más conocidos, pero que puede que no suene en primera línea a la altura de cintas tan memorables como Una noche en la ópera, o Sopa de ganso. Ahora bien, en mi opinión la cinta es realmente divertida. Solo hay que recordar escenas como la de la contraseña para entrar en el bar, los secuestradores secuestrados o el cortejo de Connie y el pato.
Y es que unos genios como los hermanos Marx sabían sacarle partido a cualquier tipo de historia y ubicación. De hecho sus films, se dan en los más diversos espacios, como el circo, el hipódromo, la ópera, un sanatorio, un hotel, o la universidad y el campo de rugby como es el caso de la película de hoy.
Rodar con ellos era toda una aventura. Fueron muy pocos los directores que consiguieron controlarlos. Quizás el único caso fuera el de Leo McCarey, que en Sopa de ganso parece que impuso algo de orden en el rodaje (y eso es mucho decir, tratándose de los Marx). Pero aun así, el resultado de sus producciones, siempre era de lo más entretenido, y nos dejan cintas que pese a haberse rodado en los años 30, tienen una rabiosa actualidad, un humor realmente inteligente, y que es capaz de distraer tanto a los más mayores, como a los más pequeños. Algo al alcance solo de los más grandes genios. Genios como los hermanos Marx.

domingo, 1 de junio de 2008

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal.

2008, Aventura. Dir: Steven Spielberg Guión: George Lucas Música: John Williams. Int: Harrison Ford, Shia LeBeouf, Cate Blanchett, Karen Allen.

Después de esperar tanto tiempo (nada menos que 19 años…), ya tenemos con nosotros la última entrega de las aventuras del más famoso arqueólogo de la historia del cine. George Lucas y Steven Spielberg se han decidido, tras meditarlo intensamente, a inventar y a transmitirnos una última (o quizás no) aventura del que fuera el héroe de juventud de toda una generación. Ahora bien, parece que la cinta ha provocado reacciones dispares entre el público después de su visionado. Y no sé, si los creadores de la saga y del personaje las esperaban, y más aun, si estaban preparados para ellas.
El pasado 22 de mayó tuvo lugar el estreno mundial de Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal. Como habréis visto ha sido una película de la que he escrito diversos posts a lo largo del año. La verdad es que soy muy aficionado a este tipo de cintas y tengo devoción especial por el personaje. Así que he esperado el estreno durante todo el año con mucha ilusión. Siempre que se ha hecho alguna historia parecida (recientemente, La búsqueda, Lara Croft. Tomb Rider, o incluso La momia, y en el pasado, cintas en la línea de Tras el corazón verde, o Las minas del rey Salomón) he acudido al cine en busca de algo similar a las aventuras de Indiana Jones, y siempre me he salido con bastante sensación de decepción. Como si los personajes no tuvieran suficiente personalidad, y sus historias estuvieran pensadas más de cara a la realización de posteriores videojuegos, que al mero hecho de entretener y emocionar.
Con este último film de Indi, digamos que tengo sensaciones contrastadas. Por una parte fui muy ilusionado a su estreno, y me pareció que el film no tenía el ritmo de las anteriores entregas. Spoiler. La escena inicial ya tiene relación con toda la historia, cosa, que en las anteriores no ocurria: era una pequeña aventura independiente del resto del film. El episodio de la bomba nuclear, para mi esta bastante fuera de lugar, solo se salva por la imagen del Indi viendo la explosión. Luego, el objeto que se busca (el macguffin), la calavera de cristal, me parece que no tiene tanta entidad como pudieran tener el arca o el grial. El hecho de que los objetos tras los que va indi en sus films tengan un toque místico era algo muy interesante, que creo que en esta cinta se ha perdido. Es más, la relación con las religiones judía, hindú y cristiana de las tres primeras entregas, se pierde en ésta en favor de la entrada de unos motivos relacionados con la ciencia ficción de los años 50, que a mi no me molestan, pero que por lo general, al público no le han gustado para nada, sobretodo en la parte final.
El cambio de comunistas por nazis, en mi opinión deja bastante que desear, aunque Cate Blanchett en el papel de líder/dómina da la talla, pese a que otros malvados de la saga llegaban a crear pánico entre el espectador (como Toth, el nazi sádico de la primera entrega, inolvidable). Ahora bien, el regreso de secundarios como Marion, ha sido muy interesante. Me parece genial que no haya podido olvidar a su “primer amor”, aunque hayan habido muchas otras mujeres por su vida. Y la entrada de Shia LeBeouf no es mala, pero incomparable con el papel del gran maestro Connery en la última cruzada. Sumada a la pérdida de Marcus, también muy triste.
En fin, que si la comparamos con las anteriores entregas, la película queda regular, pero por ella misma puede alcanzar el aprobado con nota, ya que tiene grandes momentos, como la escena del almacén del arca, o los planos en que se hacen guiños al personaje con sus sombras y su silueta, entre otros muchos. Fin de Spoiler.
Para mi, al final hay que resaltar dos problemas. El primero es que si Spielberg y Lucas, realmente querían hacer otra parte, han esperado demasiado tiempo para llevarla a cabo. Eso nos produce, a los espectadores, la creación de una gran cantidad de expectativas elevadas, que te acaban decepcionando un poco, sea cual sea el resultado final de la película. Más aun, cuando se nos dice que se han rechazado una infinidad de guiones y de proyectos por no cumplir las expectativas deseadas, y en mi opinión, es la parte del guión, la que más necesita mejorar en esta entrega (donde estará Lawrence Kasdan, que tan bien supo darle forma a la historia del arca…?).Y el segundo es que si director y productor, han hecho como ellos mismos dicen, esta película única y exclusivamente para los fans, quizás deberían habérselo pensado mejor, y no realizarla. Porque cuando las cosas no se hacen con la ilusión de antaño, nunca terminan igual de bien. Quizas Spielberg ya no es el director joven que narraba estas historias divertidas y apasionantes, y solo se siente bien realizando films históricos y realistas (buenísimos, por otra parte), que le otorguen galardones y que le hagan justicia a su condición de judío. Y Lucas, creo que solo se siente bien vendiendo muñecos (como ya dijo alguno por los 80).
Me voy con una sensación un poco trite, pero desde luego, he sido sincero con vosotros.
¡Ah! Por cierto… Y Harrison Ford está mayor. Pero a él, se lo perdono.

jueves, 22 de mayo de 2008

Diálogos para el recuerdo: Indiana Jones y la Última Cruzada

1989, Aventura. Dir: Steven Spielberg. Guión: George Lucas y Philip Kaufman. Música: John Williams. Int: Harrison Ford, Sean Connery, Denholm Elliott, Jhon Rhys-Davies, Alison Doddy.

Con el permiso de Indiana Jones y el reino de la Calavera de cristal, la tercera de las aventuras de Indiana Jones, film que ahora nos ocupa, se disputa con la primera entrega el estatus de mejor película de la ahora, tetralogía.
En ella se nos narra una búsqueda, la del santo grial. Indiana Jones es contratado por Walter Donovan, un multimillonario interesado en la arqueología, para que continúe con una investigación para encontrar el grial. Dicha investigación se ha visto interrumpida a causa de la misteriosa desaparición del encargado de la misma, que es nada más y nada menos que el mayor experto en el grial de todos los tiempos: Henry Jones Senior, ¡el padre de Indy! Con este objetivo, Jones viajará junto a Marcus a Venecia y allí será donde contactará con la doctora Elsa Sneider para descubrir que su padre ha sido secuestrado por sus más arduos enemigos, los nazis, que también van tras el grial.
Con está premisa, Indy vivirá gran cantidad de aventuras en los espacios más dispares. Viajará desde Estados Unidos a Italia, Austria, Alemania para acabar su aventura en la frontera Sirio-Turca. Veremos persecuciones en barca, a caballo, en avión e incluso con una moto y su side car. Presenciaremos vuelos en zeppelín, búsquedas de tumbas, peleas con los nazis y con la hermanadad de la espada cruciforme, los encargados de custodiar el Grial. Así acabarán narrándonos una historia apasionante como solo los genios de George Lucas creando su guión y Steven Spielberg en la dirección, son capaces de hacer.
La película se realizó en el año 1989, y con algunas pequeñas excepciones, parece que no haya pasado el tiempo para ella. Sigue manteniéndose divertida, interesante y fresca pese a haber pasado el tiempo. De hecho, llegó incluso a ganar un oscar de la academia.
A parte de contar con un soberbio Harrison Ford para ponerse en la piel de Indy, tendremos a Sean Connery que le dará vida a su padre. Todo un lujo de actor que sabrá estar a la altura de lo que le exigió en aquel momento este papel, llegando a tener una química genial con Ford a la altura de las mejores parejas de la historia del cine. Junto a ellos, encontraremos al ahora fallecido Denholm Elliot encarnando de una forma inigualable al genial Marcus Brodie, el encargado del museo. Y para cerrar un ya mítico cuarteto Johnatha Rhys-Davies en el papel de Sallah, el viejo y fiel amigo de Indy en tierras árabes. La parte femenina vendrá de la mano de Alison Doody, que dará vida a la doctora Elsa Sneider, tan atractiva como malvada en su papel de nazi traidora.
En fin, todo un conjunto de ingredientes, que aderezados con la ya mítica fanfarria de John Williams, nos otorgará un producto excelente e inigualable que ya ha pasado a la historia dentro del género de la acción y la aventura.

viernes, 16 de mayo de 2008

Diálogos para el recuerdo: Las 24 horas de Le Mans

1971, Deporte. Dir: Lee H. Katzin. Guión: Harry Kleiner. Música: Michel Legrand. Interpretes: Steve McQueen, Siegfried Rauch, Elsa Andersen.
Hoy, hemos buscado una película adecuada a la temática del programa. Así, vamos a hablar de Las 24 horas de Le Mans. La película nos relata, de forma muy próxima al documental, el transcurso de una de las carreras más míticas de la historia de la velocidad.
Las primeras imágenes del film son toda una declaración de intenciones. En ellas, vemos un Porsche a toda velocidad por paisajes franceses. Así pues, la obra tratará especialmente de la competición.
Estamos ante un film hecho por y para los amantes de las carreras de automovilismo. Y en él podremos ver rivalidades entre pilotos y entre escuderías; Numerosos accidentes; La prensa buscando el morbo; Pinchazos en carrera; Duelos entre mecánicos en la zona de boxes; Carreras con lluvia; Abandonos; Incluso podremos observar las sensaciones de los pilotos y de los espectadores.
Podremos ver también, el sentimiento de los pilotos que arriesgan su vida en cada competición por el mero hecho de sentirse más vivos, y los problemas que surgen entre ellos dentro de las mismas escuderías, cuando por vejez, o por otros motivos se ven relegados a un segundo plano, tras otro piloto mejor que ellos.
El argumento de la historia se centrará en un duelo entre dos pilotos Erich Stahler, representando a la escudería Ferrari y Michael Delaney, piloto de la escudería Gulf Porsche, a quien da vida Steve McQueen. Este actor, siempre fue un apasionado de la velocidad, de hecho la escena más famosa de persecuciones en coche fue la de Bullit, en la cual él mismo participó como conductor protagonista, y lo hizo sin la necesidad de ningún especialista. También es famosa su habilidad sobre dos ruedas como ya demostró en La gran evasión. Donde tampoco tuvo dobles de acción en el rodaje.
La parte femenina vendrá de la mano de la joven actriz Elga Andersen, que dará vida a la viuda de un piloto, que acabará teniendo un pequeño romance con McQueen.
Tras las cámaras estará Lee H. Katzin, un realizador de televisión que se pasó al cine para esta ocasión especial.
Para terminar me gustaría destacar el rol del perdedor. Un papel que Steve McQueen supo llevar a la gran pantalla como nadie, en películas como El rey del Juego, Junior Bonner o la que nos ocupa hoy, y que le convirtió en el mito que es hoy en día.

martes, 13 de mayo de 2008

Elegy

2008, Drama. Dir: Isabel Coixet Guión: Nicholas Meyer Música: Varios. Int: Ben Kingsley, Penelope Cruz, Deborah Harry, Dennis Hopper.
Como su propio nombre indica, estamos ante un poema triste. Un poema que habla de la vida, de las angustias del ser humano, de las relaciones tortuosas, de los complejos y de los prejuicios.
Resulta curioso pensar que una mujer haya sido capaz de transmitir tan bien los sentimientos de muchos hombres. Quizás la clave de esto sea que la película se basa de la novela de Philip Roth, The dying animal.
Jugando a convertirse en un Woody Allen serio, Isabel Coixet nos cuenta una historia en la que un maduro profesor de universidad (Ben Kingsley), inteligente y culto, inicia una relación sentimental con una atractiva y joven alumna (Penélope Cruz). Dicha historia irá evolucionando al mismo tiempo que la relación, que pasará por distintas etapas, al igual que la mayoría de las relaciones, pero con el agravante de una diferencia de edad de 30 años.
En el film, caben temas como la amistad, que tiene el profesor con su amigo poeta, que acaba haciendo las veces de confesor; las relaciones paterno-filiales, bastante tortuosas en este caso, con un hijo que aun no perdona a su padre su temprano abandono; el adulterio, mal llevado por una celosa mujer incapaz de dar nada más a su pareja que puro sexo; el miedo a la vejez y la falta de madurez encarnadas en un personaje que se resiste a actuar como correspondería a una persona de su edad; la belleza, que como anuncia el cartel del film, está en los ojos de quien la mira; y sobre todo el amor, un amor intenso y sincero que como todo buen amor acabará siendo tortuoso a causa de la insignificancia y la simpleza humana.
Pese a ser excesivamente poético, y a perder quizás demasiado tiempo en planos que aportan más bien poco, el film resulta muy interesante, y consigue sin lugar a dudas hacer al espectador sentirse atraído por él, y seducido por sus personajes.
Una historia tan bonita como triste. Historia que os recomiendo, sinceramente, a todos.

domingo, 4 de mayo de 2008

Indiana Jones trilogia

Seguint una suggerència de Melchor Mombo, i aprofitant la propera estrena del dia 22 d’Indiana Jones and the Kingdom of Crystall Skull, aquest mes estic acostant-me a la trilogia d’Indiana Jones, el mític aventurer creat de la ma de George Lucas i Steven Spielberg.
Resulta molt interessant, ja que a banda de recordar-les pel·lícules, la meua xicona les descobreix amb mi i al mateix temps anem fent boca per a la que serà l’estrena de l’any, sense cap dubte.
Riders of the Lost Arc (1981), ens serveix per conèixer al personatge. Lucas i Spielberg volien fer una pel·lícula a mode dels serials matinals dels caps de setmana i es van inventar el pèrsonatge d'Indiana Jones, un arqueòleg aventurer, sense escrúpols que compaginaria la seua tasca de professor universitari amb la recerca de tresors mil·lenaris.
La primera pel·lícula enfronta al nostre personatge, al qual dona vida en les tres entregues d’una forma incomparable Harrison Ford, amb els nazis, en una carrera per trobar l’Arca de l’Aliança. Un tresor que donarà poder de destrucció il·limitat a qui l'obtinga, i que el fürher vol tenir al seu poder per emprar-lo amb fins bèl·lics. Amb aquesta excusa, i per encàrrec dels aliats, el nostre personatge viatjarà des de sud-américa fins a al mediterrani, passant per Estats Units, Nepal i el Caire. Vorem nombroses baralles, lluites apassionants, persecucions excitants, com la del cavall darrere el camió, i personatges inoblidables, com Marcus, el cap del museu, Sallah, l’excavador fidel, Bellock, l’etern rival, Toht, el nazi sàdic, i sobretot Marion, la millor de les companyes femenines d’Indy. En resum, baix la meua opinió, estem davant la millor de les tres entregues.
Indiana Jones and the Temple of Doom (1984), ens conta una història un any anterior en el temps a la de l’arca, que es desenvoluparà a l’Índia principalment. La pel·lícula s’inicia a Shangai, on Indy s’enfrontarà a Lao Che. Allí coneixerà a Willie, una cantant de varietats i al jove Tapón, els quals seran els seus companys en aquesta nova aventura. El que ens conta la història, és com Indy anirà a parar a un temple hindú, a la recerca d’unes pedres sagrades que s’han robat a un petit poble, causant-li la misèria. El temple resultarà ser una presó de xiquets, on es realitzen rituals satànics i es converteix en esclau a tothom que hi passa per allí.
Aquesta és possiblement, per a mi, la més fluixa de les tres. La aventura és tal volta la més increïble, té molt més humor infantil que les altres dues i els personatges s’exageren massa fins arribar una mica a caricaturitzar-se ells mateixos. Tot açò ho dic, això si, des de la més gran de les estimes. Però em sembla que els crits de Willie i la pròpia presència de Tapón li aporten poc al personatge d’Indy, que amb la seua única presencia havera sigut capaç d’omplir nombroses històries més com aquesta. Em sembla que esta entrega està més pensada per al públic infantil, i és que, tal vegada açò, és l’única cosa que puc tirar-li en cara a Spielberg, el fet de no acabar de creure’s les seues històries, en alguns casos, com aquest, per exemple. Així i tot, el film ens presenta moments inoblidables, com el seu inici al pub Obi Wan de Shangai, l’escena de la baralla a la mina i la alliberació dels esclaus, o les carreres amb les vagonetes, en les quals arribes a sentir-te com a la muntanya russa.
Indiana Jones and the Last Crusade (1989), la darrera entrega fins al moment, aprofitava per a reunir el personatge d’Indy amb el de son pare, el professor Henry Jones Senior, interpretat magistralment per Sean Connery. La historia ens narra la carrera per trobar el Sant Greal, entre Indiana Jones i els qui sempre han estat els seus rivals més interessants: de nou els nazis.
La història és si no més, tan interessant com la de la primera pel·lícula. Abans he dit que la primera entrega era la millor. Però és precís comentar que aquesta no té quasi res que envejar-li. L'aportació del personatge del pare és excepcional. La química entre els dos actors és present a la pantalla des del primer minut en què coincideixen. A banda de què la resta de personatges també aporten coses molt interessants. En primer lloc, l’organitzador de l’expedició, el mecenes Walter Donovan, junt amb la doctora Elsa Sneider, tan atractiva com misteriosa des del primer moment. Recuperarem a Sallah, del primer film i vorem a Marcus en acció, aportant un humor excel·lent i adult al llarg de tot el film. A banda d’açò tindrem persecucions, baralles, carreres, de nou a cavall, i fins i tot temps per a l’amor a Venècia. I una cosa que també cal destacar: recorre moltíssimes ubicacions, com ara Utah, Portugal, Estats Units, Àustria, Berlin i Turquia. En fi, un film excepcional, que a l'igual que els anteriors ve sempre acompanyat de forma excel·lent per la partitura de John Williams, amb un tema que ja a passat a la història (The Rider’s March) i molts altres verdaderament interessants que encara queden per explotar (i si no fixeu-vos en el ballet de la pesta de les festes d'enguany al projecte Cruïlla de Cors).
En fi, tres cintes espectaculars que ens aporten una dosi d’aventures per anar fent boca de cara a la quarta entrega. Per cert, qui no les tinga, crec que van a fer-les en Antena 3, així que aprofiteu. Això si, prepareu-vos per a aguantar publicitat...